Nutrición y estética

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Nutricionista Lima

domingo, 7 de agosto de 2011

¿Leer las calorías cambia la forma de comer?








¿Leer las calorías cambia la forma de comer?

Últimamente el contenido calórico de los alimentos parece estar en todos lados, no sólo en las etiquetas de los alimentos sino también en propaganda televisiva. Incluso, dedican programas enteros a explicar cómo interpretar lo que las etiquetas dicen.

De hecho, esta es una pregunta que ha estado esperando una respuesta definitiva, ¿Informar sobre el contenido calórico de los alimentos logra que las personas hagan mejores elecciones? ¿Podremos, en algunos años, frenar esta creciente ola de sobrepeso y obesidad porque conocemos el contenido calórico de los alimentos que compramos en Starbucks, Mc Donalds o los supermercados?

La respuesta es sí y no.

Sí, para aquellas personas que están preocupadas por mantener su peso y por comer saludable ya que son más consientes de lo que comen y les interesa hacerlo bien. Por el contrario, para muchos investigadores sobre obesidad, esta información es como sermonear al comprador. Muchas personas con sobrepeso y obesidad no están interesadas en bajar de peso, aún cuando deberían. Si le preguntamos a una persona que ha comprado un almuerzo demasiado calórico si es que se ha fijado en la cantidad de calorías que está consumiendo y la respuesta es sí, muy probablemente su justificación será: “estoy muy hambriento”, “es lo único que como en todo el día” “acabo de hacer ejercicio”, o incluso “el día que quiera bajar de peso me fijaré en las calorías”, etc. Es más probable encontrar motivos para seguir ignorando el contenido calórico de lo consumimos. A veces, simplemente nos ocultamos a nosotros mismos porqué consumimos alimentos que sabemos que nos van a subir de peso.

La información calórica es útil para aquellas personas que realmente están interesadas en su alimentación, también es útil para aquellas personas que no tiene ni idea de la cantidad de calorías ni grasa que consumen. ¿Quién iba a saber que ese estrafalario café o que añadir aliño de ensalada incrementa drásticamente el contenido calórico, o que ese quiche de queso y espinaca de aspecto saludable contienen más calorías que un sándwich de pollo a la plancha?

¿Listar las calorías en un menú o en una etiqueta detendrá la epidemia de obesidad? Es un paso en la dirección correcta. Sin embrago, sospecho que revirtiendo la tendencia nacional hacia la ganancia de peso requerirá resolver las razones por la que las personas están ganado peso: estrés, falta de sueño, poco tiempo para el ejercicio, problemas familiares y de trabajo, problemas financieros y así la lista continúa. Mientras tanto, leer las calorías del menú o de la etiqueta nos da algo para leer y masticar mientras esperamos en la cola para pagar.

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